domingo, 24 de junio de 2007

Cuando Castro visitó la Moncloa

Otra de las críticas a Zapatero por parte del PP es su relación con Cuba. Pues bien, esta es otra prueba para hacer ver que la única persona que ha invitado a Fidel Castro en calidad de representante de una nación como es Cuba fue Aznar siendo presidente del gobierno. En aquella época el PP criticó la intransigencia de Felipe González en algunos aspectos. Uno de ellos las relaciones internacionales. Para el PP el PSOE significaba la cerrazón y en cambio ellos la apertura a través del diálogo. Haciendo gala de su aperturismo visitaron Cuba y dieron un gran protagonismo a Fidel Castro. Palabras y elogios por las dos partes. Y el entonces ministro de exteriores, Abel Matutes, todavía hoy mantiene importantes intereses económicos en la isla.


La memoria es corta y desde luego, mientras el PP ha criticado al PSOE por sus relaciones con Cuba el PSOE ha conseguido que se liberara a Raul Rivero. En la anterior ocasión el PP dialogó con Cuba y se felicitó cuando consiguió la liberación de presos políticos. El PSOE le apoyo. Ahora el PP lejos de apoyar al gobierno elude hablar de las liberaciones de presos políticos como si tales liberaciones no existieran y tan sólo arremete contra el actual ejecutivo. ¿Que debería haberse reunido Moratinos con los disidentes? Probablemente. Pero eso no quita que el ministerio de exteriores sea criticado tan duramente cuando continúa reuniéndose con los disidentes. Ya sabemos qué resultados obtuvo Washington de la Bahía de los Cochinos, que impulsó una invasión de Cuba pero para lavarse la cara armó a gente para atacarla. En cambio este gobierno ha apostado por el diálogo, por la comunicación. Que Cuba cede, pues bien, que no cede, pues adiós muy buenas. Ya lo dijo Bono: "Si Fidel Castro viene (a una cumbre Iberoamericana organizada en Salamanca) bien, y si no viene mejor".

Y hablando de diálogo quería exponer aquí mi visión sobre los nacionalismos. En primer lugar una de las razones por las que soy de izquierdas es por mi profunda convicción del internacionalismo. Ahora la derecha se las da de internacionalista pero lo cierto es que siempre ha sido profundamente nacionalista. Véase cómo saca a pasear el PP un día sí y otro también la bandera de España en sus manifestaciones o cómo habla de la supuesta "vergüenza" de la izquierda a declarar su "amor" por la patria. Ni qué decir tiene que los principales partidos -poderes fácticos en sus regiones- nacionalistas son de derechas: el PNV y CiU, de hecho a Jordi Pujol le llamaban el rey no coronado fuera de Cataluña.

Para mí un país es más que una bandera o un himno, un país lo forman las personas que viven en él. Para mí ante todo están las personas y luego los países. Y desde luego para sentirse orgulloso de la patria de uno mismo no necesita estar reafirmándose cada dos por tres, pues da la sensación de no estar 100% seguro (como cuando se dice q los heterosexuales q insultan a los homosexuales lo hacen para reafirmarse en su heterosexualidad y se dice q podría haber inseguridades, es decir, q no tendría tan claro el q fuese heterosexual).

En el otro lado están los nacionalismos radicales de izquierdas que son excluyentes y que para nada representan a la izquierda incluyente capaz de alcanzar acuerdos en todas partes con grupos nacionalistas siempre bajo la base de un acuerdo de progreso. El lenguaje se creo para poder comunicarse, primero fueron los signos, después los "sonidos", después las escrituras.... Hasta llegar a hoy en día con una basta variedad de lenguas que enriquecen la comunicación en el mundo, siempre y cuando no sean excluyentes. No se trata de perder uno su identidad por el que "viene de fuera", sino de poder entenderse. Antes que las "identidades -ya sean nacionales o religiosas-" están las personas. Es ahí donde reside el verdadero espíritu de la izquierda. Y es la riqueza del ser humano, porque la comunicación es un valor que no tiene precio. Juntos sumamos más, la suma de voluntades y esfuerzos permite llegar más lejos. Las dos razones más importantes por las que se ha matado a gente han sido la patria -nacionalismos identitarios- y la religión -siempre en nombre del dios de turno, ya sea Dios cristiano o Alá-.

Es curioso que una persona de las de ANV no diga la hora en español en su pueblo sino en vasco, y que cuando se le diga que no se entiende conteste: pues aprende. Pero bien que cuando quieren hacer campaña, publicidad de sus ideas acuden al programa de "Las mañanas de Cuatro" a hablar en español para que la gente entienda lo que dice cuando defiende su "causa". Ahí se ve cómo la identidad es algo tan subjetivo que está vacío de contenido, ya que la identidad se puede entender de muchas formas, tantas formas como personas hay. Y de hecho se puede "jugar" con ella en beneficio propio como lo ha hecho el PP en este país.

Las palabras son etiquetas que se ponen a las ideas, cuando decimos árbol nos viene a la mente la idea de árbol. Pero realmente esa idea de árbol la tenemos porque los árboles existen. Es decir, podemos comprobar en la realidad que esa palabra existe y no está vacía de contenido. Como los derechos humanos, q sobre el papel son muy bonitos pero si no se llevan a la realidad diaria no tienen ningún significado ni efecto real. Como los valores de respeto (en cuanto a los nacionalismos excluyentes) o de igualdad (como el matrimonio homosexual q hace q la igualdad de la q habla la Constitución sea real) llevados a la sociedad para que ésta pueda disfrutar "in facto" de ellos. Los derechos humanos no pueden ser sólo ideales sino también realidades diarias que den un significado, un contenido a la idea que representan.

2 comentarios:

kaO¡ dijo...

Lo de Cuba es un caso que, aunque no excepcional, sí al menos especialmente llamativo. En mi opinión su sistema no puede durar, simplemente el bloqueo no podrá resistir mucho más en una sociedad caDa día más i más globalizaDa. Sólo supondría un retraso aún mayor, claro que eso es algo que parece no interesar mucho a sus dirigentes..
En cuanto al caso de PP i PSOE en España.. bueno, eso es un mero espectáculo de correrías de intereses i habladurías sin fundamento para atacar al otro. No importa el cómo ni el por qué, la cuestiÓn es solamente cuestionar al otro, valga la redundancia.
En fin, una pena. La solución, en mi opinión, son los cambios de color, de los 'grandes partidos', una oportunidad a los que tienen ganas de hacerlo bien, o, al menos, hacerlo.
En fin, un beso¡
saluD i libertaD
kaO¡

kaO¡ dijo...

Por cierto, como supongo ya te habrás dado cuenta te dejé también un comentario en el fotolog.
Ah, también estudio periodismo en la Complutense¡

un besito.
kaO¡