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jueves, 6 de septiembre de 2007

La Opinión Pública en Nuestra Sociedad

A lo largo de la historia el ser humano siempre ha sentido la necesidad de comunicarse con los demás. Desde que ha habido una relación de igual a igual, y también de una persona con un determinado status a otra con un status superior ha habido un intercambio de palabras, una necesidad de relacionarse con el "otro". De opiniones. Algo que nos ha hecho sentir que no estamos sólos en este mundo y que estamos conectados a los demás. Cuando se pasó de la comunicación privada entre dos personas a la comunicación pública donde la gente intercambiaba pareceres sobre temas de interés general (Estado) en un espacio común -en la antigua Grecia el "ágora"- podemos hablar de opinión pública. Esos ciudadanos libres -pues también había siervos que dependían de sus señores- se informaban, debatían e intercambiaban opiniones con total libertad.


Desde entonces hasta hoy los sistemas de comunicación han ido evolucionando según las diferentes etapas históricas por las que han pasado. Se ha pasado de sociedades estáticas como la Edad Media donde se transmitía el conocimiento, los valores, las costumbres de generación en generación a sociedades dinámicas como las actuales, donde predomina el componente racional -propaganda, arte de persuasión, moda...- caracterizadas por las nuevas tecnologías que permiten la información, y por tanto, la comunicación inmediata, junto con el desarrollo de las ciudades, y por tanto también, de la sociedad. Por lo que al volverse más complejas y especializadas- como la norteamericana con mayores comodidades como casa con jardín propio, coches...- las personas se han ido aislando más del resto de la sociedad. La opinión pública, según Luhman, vendría a ser la conciencia social efímera que permite mantener esa conexión entre los individuos que la sociedad moderna hace que se aíslen. No importa el tema que se trate en público sino la opinión pública en sí, el hecho de que las personas sigan unidas, en contacto. Que también intercambien conocimiento para enriquezerse.


Habermas considera que la opinión pública además de ser la suma de opiniones y actitudes individuales, como señala el positivismo -teoría basada en hechos concretos donde van a tener cabida técnicas de conocimiento de la opinión pública como las encuestas-, tiene también una dimensión ética, política y profesional. Asegura que a través de la opinión pública sabremos en qué tipo de sociedad nos encontramos. Dice que la opinión pública es la prueba de que no estamos en una sociedad democrática (teoría política). Para ello usa dos conceptos: público (las personas que dentro de la sociedad civil que se interesan por los asuntos públicos -Estado-) y espacio público.


A través del espacio público, nos dice Habermas, podemos ver qué sociedad es democrática y cuál no lo es. Por ello habla de dos tipos de espacios públicos en función del tipo de actuación que los ciudadanos puedan realizar en él.

- Primer caso: Cuando el espacio público se contempla como una estancia crítica de los ciudadanos y en comunicación racional con los representantes de las distintas instituciones con posibilidad real de debate público abierto y democrático se da la Opinión Pública ideal (el programa de "Tengo una pregunta para usted" es un intento de acercarse a este modelo, así como la idea de televisión pública del actual ejecutivo de Zapatero), por lo que estamos ante una sociedad verdaremente democrática (utopía. Revisión del concepto de opinión pública del liberalismo).

- Segundo caso: Si el espacio público se contempla como una instancia receptiva de los ciudadanos aislados y particularizados, sin posibilidad real de comunicación con los instalados en la notoriedad pública y donde además los miembros de la notoriedad pública sólo utilizan una divulgación manipulativa de los mensajes. Entonces nos encontramos con la Opinión Pública manipulada y, por tanto, no estamos ante un estado/sociedad verdaderamente democrática (Revisión del marxismo).

Para Habermas los medios de comunicación de masas hacen algo negativo: hacen que pasemos de la comunicación pública a la comunicación masiva.

Hay una serie de elementos implicados en el proceso de formación de la Opinión Pública:

1. Los medios de comunicación de masas que dirigen, orientan y controlan la Opinión Pública. Nos expresamos por medio de ellos y nos hacen llegar también los temas.
2. Temas públicos controvertidos, de interés, que capten nuestra atención.
3. El público, gente, sobre todo grupos y líderes que, desde sus redes de comunicación y en defensa de sus objetivos van a dirigir la Opinión Pública.

4. Las opiniones y actitudes individuales son propias de cada persona y luego pueden o no coincidir con otras.

5. El clima de opinión que guarde relación con las opiniones y costumbres colectivas y que condicione el debate.

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miércoles, 27 de junio de 2007

El amor y la libertad en nuestra sociedad

Enamorado podría decir que he estado enamorado de dos chicos. Y tampoco era amor, puesto que para mi con el paso del tiempo una cosa es en-amorarse, o sea, en-chocharse, y otra el AMOR. Con todas sus letras. Pues para mí amor es CONOCER, COMPARTIR. Claro, que es mi visión puesto que otra cosa bien diferente es vivirlo. Y además de las otras dos cosas decir también que amor considero que es RESPETO, también se puede traducir en sinceridad, por lo que se ha de ser consecuente.

El amor es algo humilde, del día a día, de estar por casa. Puesto que el amor en sí es algo estándar, es sentir afecto por alguien, pero al final, el matiz siempre lo ponemos nosotros. Y depende al final siempre de NOSOTROS. Puesto que nosotros en última instancia somos los que elegimos sufrir o no sufrir, algo que muchas veces viene condicionado por el apego que tenemos hacia el "otro", el sentido de pertenencia, como si la otra persona fuera nuestra. Pero no, todos somos libres y elegimos todos los días con quien estar, eso es lo bonito del amor. Sin ningún tipo de ataduras falsas creadas por el ser humano para sentirse más seguro, para sentir que lo controla todo.


Y de paso lo enlazo con la política, algunos diréis... ¿cómo no? Pues ea, no os voy a dejar con las ganas, claro xDD… Pero decir que de esa misma manera que el matrimonio no es una cárcel, que somos libres y somos quién decidimos con quién estar (valga la redundancia) en eso consiste el divorcio. Hace más de 30 años, un ministro de la UCD socialdemócrata -puesto que la gobernante en la transición Unión por el Centro Democrático estaba formada por los democristianos de centro-derecha y los socialdemócratas- Fernández Ordóñez, sacó adelante la ley del divorcio, donde dijo más o menos que el desamor no lo marcaba una ley, el amor no lo rompía una ley sino el desamor. Pienso que también los "cuernos", ¿por qué no decirlo? y más elementos importantes. Además supone la liberación de la mujer en aquella época donde aún el matrimonio era una institución bastante patriarcal, vamos machista. Y encima cuando hay maltrato a la mujer con doble razón.

La derecha de entonces se opuso a dicha ley del divorcio totalmente junto a la Santa Madre Iglesia, y alegaron, a ver si os suena, que la familia se rompía, que era el fin de la humanidad, etc etc… y otro tipo de "lindeces", vamos, "soeces". Aquella ley fue muy positiva en sus tiempos para hacer más libres, y por tanto, más democráticos a todos los españoles - el primer valor en que se basa la Constitución es la libertad-. Hoy en día se ha aprobado el divorcio mal llamado "express". Que viene a ser una adecuación a nuestros nuevos tiempos, ya bien lejanos de aquellos años 70 que aún olían a franquismo y busca la total liberación de las personas. Al hilo contaré que en un viaje de autobús conocí a una señora que me lloraba y me explicaba cómo su marido con una notable influencia en Cataluña no la permitía divorciarse de él y la insultaba públicamente. Éste es un drama más de tantos otros que la ley del divorcio "express" soluciona.


Punto y aparte en muchas ocasiones nos preguntamos si sólo puede haber un tipo de amor. Si el corazón sólo puede latir en una dirección como durante siglos nos han hecho creer. En el último siglo nos hemos dado cuenta de que también existen otras formas de amar, de que nuestro corazón lata. Pero no ha venido como una revelación sino como resultado de una lucha incesante durante siglos de personas que creían en la libertad de amar que poco a poco, paso a paso nos han ido abriendo los ojos y, cómo no, también el corazón. Lágrimas, sudor y sangre han hecho falta verterse para poder empezar a sentir el olor del valor de las personas que lucharon por ello y el eco de sus palabras dentro de nosotros, en nuestra parte más íntima… Hasta tomar conciencia de ello y recoger su testimonio para mantener que su llama nos siga alumbrando.

El paso de la oscura Edad Media basada en la superstición y el miedo hacia Dios a la época de la luz y el triunfo de la razón en el Renacimiento como paso previo a una sociedad más moderna y abierta no se produjo de la noche a la mañana. Fueron pequeñas revoluciones marcadas por crisis en aquella época las que fueron conformando ese cambio desde los hornos de la cocina. Muchas personas dieron pequeños pasos que fueron fundamentales para esa revolución que se daría luego basada en la belleza y la confianza en el ser humano. El dejar de lado supersticiones que mostraban al ser humano como el centro de todos los pecados, como alguien demasiado imperfecto que tenía que pasarse toda la vida purgando sus “pecados”, con una vida marcada por el miedo y el sentido de culpabilidad no fue nada gratis.

Muchas personas tuvieron que dejarse la vida en esa lucha por la libertad. Y como la vida es el bien más preciado de una persona porque lo es todo recordar en silencio su extraordinaria labor para poder ser libres hoy día es una buena forma de rendir tributo. Es una forma de que su lucha permanezca en nuestra memoria colectiva para no volver a cometer el mismo error ni caer en la falsa sensación de la comodidad de los cojines suaves cuando la libertad no es regalada, sino conseguida en el ardor de la lucha en la calle. Esa libertad no es algo natural en el hombre sino el resultado de una lucha ardua durante siglos. Por eso mismo esa misma libertad conquistada podríamos perderla de muchas maneras sin que nos demos cuenta.

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martes, 15 de mayo de 2007

Inmigración ¿un problema o una solución?

Todos sabemos del drama de una gran parte de la población mundial que vemos a través de nuestras pantallas de televisor en el ejemplo de cientos, incluso miles, de personas que diariamente se “lanzan” al mar en una búsqueda desesperada de una vida mejor. Se trata del drama de miles de africanos que tratan de venir en patera a España. Frontera natural de África con Europa. Del “Tercer Mundo” con el “Primer Mundo”. Un sueño que es sólo eso; un sueño. Y que muchas veces se convierte en pesadilla durante una travesía llena de peligros, como es el cruzar las dos costas que separan de su cruda realidad a nuestro sueño “americano”en patera, y que incluso a veces termina en muerte. Para entender la pobreza que hay en África el Banco Mundial da unas cifras nada desdeñables, y es que el PIB de todos los países africanos – con una población de alrededor 500 millones de personas - no supone más del 2% mundial mientras que sólo España – con casi 43 millones de personas- representa el 1,96%.

Otro de los puntos de la inmigración viene a ser la situación en que se haya en el mundo, me refiero al envejecimiento de los países “ricos” frente al colapso en que se podrían encontrar en un plazo de 40 ó 50 años los países “pobres” debido al aumento excesivo de su población. España no se salva de esa situación desastrosa en que se encuentran los países “ricos”, lo que hace que el sistema de Seguridad Social se encuentre en serios problemas frente a una población que envejece y que, por tanto, no puede sufragar los gastos de una gente mayor jubilada y necesitada. Además de que muchos trabajos, como el de obreros o recolectores de frutas, los españoles no los quieren debido a que aspiramos cada vez más a trabajos con mayor remuneración económica buscando el menor esfuerzo físico posible.

Por el aumento positivo de la economía española durante la etapa del gobierno de Aznar es cuando España pasó de ser un país de paso, es decir, que los inmigrantes venían a España en busca de otro destino para afincarse en él, a ser un país donde los inmigrantes vienen a quedarse definitivamente. Cuando llegó Zapatero se encontró con que había más de un millón de inmigrantes ilegales en España. Y es que los pequeños y medianos empresarios habían contratado a numerosos inmigrantes ilegales para que les saliera más barato los contratos –de hecho muchos de ellos se quejan de la regularización masiva de Zapatero mientras ellos tenían en una situación ilegal e inmoral a sus trabajadores-.

Debido a esta situación inmoral e insostenible Zapatero tomó una decisión en 2005, no sin una gran polémica tras de sí como cuando Sarkozy la criticó, que fue la regularización masiva de los inmigrantes en base a su contrato laboral. Esta decisión entra dentro del Reglamento de Extranjería aprobado por real decreto el 30 de diciembre de 2004 y también en el reglamento de ejecución de la Ley de Extranjería vigente en España desde el año 2000.

Y es que al encontrarse con más de un millón de inmigrantes ilegales en España habiendo sido contratados de manera irregular por los pequeños y medianos empresarios sin que el gobierno de Aznar hiciese nada el gobierno de Zapatero optó por responder. Es decir, llevó a cabo una regularización masiva en base al contrato de trabajo, lo que significa que además de contar con los requisitos indispensables como no tener antecedentes penales, no tener prohibida la entrada en España o llevar más de tres años de residencia ininterrumpida en España (no más de 120 días fuera de España en ese tiempo) se pide un contrato de trabajo al menos condicionado por un año o más para el futuro en España. Se calcula que con aquella decisión se regularizaron 600.000 personas y que otras 400.000 no pudieron hacerlo por no estar empadronadas desde antes del 4 de agosto de 2004.

Con este tipo de decisiones se busca fomentar por una parte que los inmigrantes contribuyan a la riqueza nacional a través de cotizar en la Seguridad Social para ayudar a mantenerla en un país donde la población envejece cada vez más. Y por otra luchar contra la contratación ilegal –además de inmoral- de los inmigrantes por parte de los pequeños y medianos empresarios que para abaratar costes se saltan la ley y ponen en una situación difícil a sus trabajadores.

Y es que cuando un país entra en crisis o sube el desempleo los primeros perjudicados son los trabajadores ilegales, por lo que se crea una situación insostenible ya que si se les termina la única fuente de ingresos, ya que no tienen nada que comer, optarán por la vía de la delincuencia. La contratación ilegal de los empresarios hay que combatirla porque de forma indirecta fomenta la inseguridad ciudadana y el “efecto llamada” tantas veces relacionado con aquella regularización masiva sin mencionar otros factores igualmente importantes como estas contrataciones.

Cuando vienen inmigrantes de otros países a nuestro país hay que buscar tener unas políticas de integración muy serias, teniendo como referencia otros países donde viven el fenómeno de la inmigración desde hace más tiempo, para combatir la marginación de los inmigrantes y que éstos no se vean en “guettos” –como las famosas "bandeliues" francesas- con el fin último de una convivencia cívica.

Y es que España, según el secretario general de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) Ángel Gurría, España es a día de hoy “uno de los mejores ejemplos de integración de los inmigrantes” siendo evaluada de manera positiva. Ya que como aseguró el ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla “los inmigrantes que trabajan en España, viven en España” y tienen, como el resto de ciudadanos, derechos y deberes. Además de que el secretario general de la OCDE enunció los beneficios de la inmigración como el ya citado anteriormente en referencia a la cotización en seguridad social de los inmigrantes como beneficioso para el país.

A parte de aquella famosa regularización masiva Zapatero ha sido el primer presidente de España que ha viajado a los países africanos que son el origen del viaje de numerosos inmigrantes a nuestros países. Un ejemplo de ellos fue el viaje de Zapatero a Dakar a finales del 2006 para impulsar acuerdos de repatriación –como el de los menores de edad ya que éstos no pueden quedarse sin sus padres- y cooperación para frenar la inmigración ilegal procedente de este país africano.

Mucha gente relaciona la inmigración ilegal con la inseguridad ciudadana, o aun más, la inmigración con la inseguridad ciudadana. Pero lo que no se entiende es que si la gente viene de países donde no hay valores tan fuertes como lo es la democracia en un país occidental como España o vienen con el único deseo de tener algo que poder comer y que su familia lo tenga es posible que los inmigrantes que entren de manera ilegal, además de estar marginados en guettos al automarginarse y la sociedad “contribuir” a ello, tengan actitudes violentas provocando que haya mayor inseguridad.

Pero luchar contra la inmigración ilegal –que muchos empresarios saltándose la ley provocan cada día contratando a gente para poder pagar menos y reducir así costes- pasa, en primer lugar, por combatir el “efecto llamada” que es ante todo la desigualdad que existe en el mundo, en la medida de lo posible, invirtiendo en infraestructuras y en educación en los países de origen, consiguiendo además acuerdos de colaboración entre los países de origen y España –como el conseguido por Zapatero en diciembre de 2006 con Dakar ya citado-. Y en nuestro país pasa también por prevenir la violencia, y por tanto, la inseguridad ciudadana combatiendo también la marginación desde la integración social –como la regularización masiva de 600.000 inmigrantes que no cotizaban en la Seguridad Social que hubo en 2005 en España pasando así a ser también ciudadanos teniendo capacidad de decisión sobre el futuro del país donde viven a través del voto, además de las regularizaciones que acaban de haber en Alemania y Holanda, como la que se prevé en Estados Unidos de doce millones de ilegales- inculcando en los centros sociales que ya existen también esos valores de respeto y democracia. Pues es necesario luchar desde la prevención los efectos negativos de la inmigración ilegal combatiendo sus raíces en la medida de lo posible. Se trata de una realidad y también drama social que no podemos negar. Porque negarlo sería, entre otras cosas, un suicidio.

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domingo, 13 de mayo de 2007

Educación para la Ciudadanía; por una convivencia cívica

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) o Naciones Unidas, es la mayor organización internacional del mundo. Esta organización internacional se define a sí misma como una asociación de gobiernos global que facilita la cooperación en asuntos como la legislación internacional, la seguridad internacional, el desarrollo económico, el progreso social y los derechos humanos.
La ONU fue fundada oficialmente el
24 de octubre de 1945 en San Francisco, California por 51 países, al finalizar la Segunda Guerra Mundial, con la firma de la Carta de las Naciones Unidas por parte de 51 estados; de hecho, en la actual Organización se pone de manifiesto las circunstancias de su fundación, ya que cualquiera de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad tiene poder de veto en cualquier resolución de la ONU, y son las principales potencias victoriosas de la guerra, o sus estados sucesores.


El 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó y proclamó la Declaración Universal de Derechos Humanos. Tras este acto histórico, la Asamblea pidió a todos los Países Miembros que publicaran el texto de la Declaración y dispusieran que fuera "distribuido, expuesto, leído y comentado en las escuelas y otros establecimientos de enseñanza, sin distinción fundada en la condición política de los países o de los territorios".

Sin duda en una sociedad en que ciertos valores de respeto hacia las figuras que representan la autoridad en la sociedad como los padres, sin tener nada que ver con la política donde la derecha quiere imponer el respeto al político que dirige un país cuando es el servidor de los ciudadanos aumentando así la brecha entre la clase política dominante y los ciudadanos, o de respeto a unas reglas de convivencia fundamentadas en el principio de que "la libertad termina cuando comienza la del de al lado" se está perdiendo se necesita de unos principios básicos, como son los derechos humanos, para inculcar el respeto hacia los demás, es decir, la convivencia cívica en donde paralelamente a los derechos se aprenda que existen unos deberes que tenemos como ciudadanos de una sociedad civilizada.


Y es que en una sociedad donde se disfruta de numerosos derechos y existe la sensación generalizada que eso viene dado por derecho propio cuando ha habido una lucha social y política histórica donde muchas personas han tenido que luchar para llegar a donde estamos, y que incluso le ha costado la vida a numerosas personas. La gente no entiende la importancia de ir a votar para expresar, aunque sea para votar en blanco para mostrar su disconformidad con el sistema o régimen político que les gobierna, a través de una papeleta lo que quiere para su país, y por tanto, para su vida. Cada año que pasa la lucha por la democracia se ve cada vez más como algo lejano en el tiempo sin ninguna repercusión en el presente. Cuando repito, todos los logros en libertades y derechos han tenido una lucha social y política históricamente y no han sido ningún "regalo", además de venir conjuntamente con los deberes.

Por ello creo que en este contexto de pérdida de valores, de pérdida del norte se necesita reconstruir una sociedad basada en los principios universales que han inspirado a millones de personas para luchar por la libertad, la justicia y la igualdad. Porque es necesario mostrar a la gente que no se necesita de "líderes espirituales" o "líderes políticos" que nos "salven" de nuestra perdición, porque nosotros mismos nos podemos salvar. Y por ello es más necesario que nunca una asignatura como Educación para la Ciudadanía que fomente esos valores de convivencia cívica-social así como la capacidad crítica de los ciudadanos para aprender a tener voz propia. Voy a exponer los objetivos de dicha asignatura en 3º y 4º de ESO;


EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA Y LOS DERECHOS HUMANOS EN EL
TERCER CICLO DE LA EDUCACIÓN PRIMARIA
OBJETIVOS
1. Conocer y aceptar la propia identidad, las características y experiencias
personales, respetar las diferencias con los otros (edad, sexo,
características físicas, personalidad, etc.) y desarrollar la autoestima.
2. Desarrollar la afectividad en todos los ámbitos de la personalidad y en
sus relaciones con los demás, así como una actitud contraria a la
violencia, a los estereotipos y prejuicios.
3. Actuar con autonomía en la vida cotidiana y en las relaciones de grupo.
Interiorizar criterios éticos, desarrollar habilidades emocionales,
comunicativas y sociales. Conocer y apreciar los valores y normas de
convivencia y aprender a obrar de acuerdo con ellas.
4. Participar en actividades de grupo con un comportamiento constructivo,
responsable y solidario y valorar las aportaciones propias y ajenas.
5. Contribuir a la participación activa en los grupos de referencia (escuela,
familia, entorno próximo), con actitudes generosas, tolerantes y
solidarias.
6. Reconocer la diversidad como enriquecedora de la convivencia, mostrar
respeto por las costumbres y modos de vida de poblaciones distintas a
la propia. Incorporar a los niños y niñas extranjeros en su nuevo entorno
sociocultural.
7. Conocer y valorar los derechos reconocidos en las declaraciones
internacionales y en la Constitución española.
8. Conocer los mecanismos de funcionamiento de las sociedades
democráticas, el papel de las administraciones en la garantía de los
servicios públicos y la obligación de los ciudadanos de contribuir a su
mantenimiento y cumplir sus obligaciones cívicas.
9. Identificar y rechazar las situaciones de injusticia y de discriminación.
Sensibilizarse sobre las necesidades de las personas y grupos más
desfavorecidos. Desarrollar comportamientos solidarios.
10. Valorar y cuidar el medio ambiente y el entorno.


EDUCACIÓN ÉTICO-CÍVICA EN CUARTO CURSO DE ESO
OBJETIVOS
1. Reconocer la condición humana en su dimensión individual y social.
2. Comprender la dimensión moral de las personas y la necesidad de
regular las relaciones interpersonales mediante sistemas de
reciprocidades afectivas y normativas.
3. Reconocer los valores comunes, los derechos y deberes recíprocos y las
normas de conducta en que se fundamenta la moralidad humana.
4. Analizar el pluralismo moral y la necesidad de la reflexión ética para
optar por un sistema moral concreto o por una solución a un problema
moral en una situación concreta. Utilizar sistemáticamente el debate y el
diálogo en el planteamiento de conflictos y a la solución de problemas.
5. Analizar los principales proyectos éticos contemporáneos y reconocer
los principales conflictos sociales y morales del mundo actual.
6. Reconocer los derechos humanos como valores comunes de una
sociedad plural, que proporcionan criterios para valorar éticamente las
conductas y realidades sociales.
7. Analizar críticamente las diversas interpretaciones de los Derechos
Humanos, para que puedan llegar a ser un código ético universal.
8. Reconocer los derechos de la mujer, valorar y respetar la diferencia de
sexos y la igualdad de derechos y oportunidades entre ellos y rechazar
los estereotipos que supongan discriminación entre hombres y mujeres.
Participar activamente en la prevención de la violencia de género.
9. Desarrollar sensibilidad hacia los principales problemas del mundo
actual y destrezas y habilidades para valorarlos éticamente así como
para valorar las propuestas de actuación para solucionarlos.
10. Reconocerse miembros de una ciudadanía cosmopolita, basada en los
valores de la libertad, la igualdad y la justicia y desarrollar un
compromiso solidario con las personas y colectivos desfavorecidos.
11. Reconocer y apreciar los valores que fundamentan la Constitución
española y los sistemas democráticos.

En este último punto decir que el primer valor de la Constitución española en el que se vertebra, y por tanto, conforma nuestra democracia actual es la libertad. La capacidad de elegir con plena libertad. El segundo valor es la justicia entendida como el derecho a poder ejercer esa libertad de manera plena. El tercero es la igualdad entre otros sin ningún tipo de marginación, y por tanto, intolerancia. No puede existir libertad sin igualdad en condiciones y oportunidades. Y por último la pluralidad es el cuarto valor que representa, recogida sobretodo por los partidos políticos con diferentes sensibilidades, respetando la pluralidad de ideas que hacen a cada persona única en su forma de pensar y sentir.
Cabe destacar también que el futuro de España pasa por el futuro de la Unión Europea y que la Comisión Europea tiene marcada como objetivos la promoción de la cohesión social y de la participación más activa de los ciudadanos en la vida social y política.

El desarrollo de un comportamiento cívico responsable puede fomentarse desde una edad muy temprana. La educación para la ciudadanía, que incluye el aprendizaje de los derechos y deberes de los ciudadanos, el respeto por los valores democráticos y por los derechos humanos, y la importancia de la solidaridad, tolerancia y participación en una sociedad democrática, está considerada como un instrumento para que niños y jóvenes se conviertan en ciudadanos responsables y activos.
Esta nueva publicación de Eurydice aborda la organización de la educación para la ciudadanía en los centros docentes de los 30 países europeos que integran la Red Eurydice. El estudio comparado se centra en las distintas maneras de enfocar la educación para la ciudadanía a escala nacional y analiza si se ha incorporado, de manera oficial, una dimensión europea o internacional a la enseñanza de esta materia en los centros. El estudio muestra que la mayoría de países europeos enfocan la enseñanza de esta área con detalle. No obstante, la mejora de la formación de quienes imparten ciudadanía y una promoción más eficaz de la participación activa de los alumnos en la sociedad en general son, posiblemente, los dos retos más importantes para los próximos años.
El Consejo de Europa ha declarado 2005 como el Año Europeo de la Ciudadanía a través de la Educación. La Unión Europea apoya activamente la inestimable labor del Consejo de Europa para promover la educación para la ciudadanía y espero que el presente estudio de Eurydice sirva para reforzar dicho apoyo.
En los últimos años, las iniciativas de diversas organizaciones internacionales e instituciones para la investigación han tratado de promover la idea de la educación para la ciudadanía y la investigación de otros temas afines, así como la enseñanza en este campo. Por ejemplo, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) promovió activamente la idea de la educación para la ciudadanía a escala global a través de su Decenio de las Naciones Unidas para la Educación en la esfera de los Derechos Humanos (1995-2004).
En los últimos 10 años, la Asociación Internacional para la Evaluación del Rendimiento Educativo (IEA) se ha esforzado en preparar y llevar a cabo un Estudio de Educación Cívica a escala internacional en el que participaron más de 140.000 alumnos, profesores y directores de 28 países y que dio lugar, en 2001 y 2002 (4), a la publicación de dos importantes informes por parte de la IEA. Por ello la asignatura de Educación para la Ciudadanía recoge las conclusiones que han ido sacando estas instituciones del ámbito internacional para aplicarlas en España en base a su realidad social.

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